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febrero 23, 2026
8 min de lectura

Pequeña entrevista a José María Fernández Mota: laboralistas junior y abogacía

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El salto del aula al ejercicio profesional suele venir acompañado de muchas dudas: cómo es trabajar en los distintos tipos de despachos de abogados, qué se espera de un junior, qué oportunidades reales existen o cómo se gestiona la conciliación en un sector como el de la abogacía en el ámbito laboral.

Para arrojar algo de luz, José María Fernández Mota, socio director del área laboral de ONTIER,  un despacho de abogados con presencia nacional e internacional, ha tenido la amabilidad de compartir con todos nosotros su recorrido, su visión del Derecho Laboral y lo que valora en los laboralistas junior.

Espero que os guste y os ayude a tener una idea más clara a la hora de elegir dónde comenzar vuestra aventura profesional.

¿Qué te llevó a elegir el derecho laboral y cuáles fueron tus primeros pasos como laboralista?

Estudié Derecho y ADE. Siempre me gustó bastante más Derecho. Casi todas las asignaturas me gustaron. Derecho del Trabajo, una de las que más.

Mi suegro (entonces, padre de mi novia) tenía un despacho boutique de Laboral y Mercantil‑Civil. Entré el primer año para las dos especialidades y, desde el segundo, ya sólo en el Laboral.

Hice un poco de “camino inverso”. Entré en despacho pequeño, luego pasé a uno mediano‑grande, luego a otro mediano y, desde hace casi cuatro años, a otro mediano‑grande.

¿Qué te llevó a especializarte en Derecho Laboral de empresa?

Siempre me ha gustado tener “los dos enfoques” del Derecho Laboral. Aunque mi cliente natural es la empresa, desde el primer año he llevado también trabajadores. Hoy, incluido. Me parece que es lo que una visión más global del Derecho Laboral y las Relaciones Laborales te da.

Eso sí, al ser abogado de empresa, puedes entrar más en lo “estratégico‑laboral”, meterme más en el negocio, además de poder hacer asesoramiento laboral recurrente (eso sólo te lo dan las empresas).

¿Qué habilidades o actitudes valoráis más a la hora de incorporar y trabajar con un abogado junior?

Asumo que experiencia no tiene y conocimiento tiene el propio de la Universidad. Así que lo que más me atrae, con diferencia, es la actitud. Que tenga ganas de aprender cada día, de conocer más, de preguntar, de “empaparse” de la sabiduría de los mayores… Claramente, es la actitud.

¿Qué oportunidades de crecimiento profesional ofrece un despacho como Ontier?

En Ontier suelen ser equipos medianos o grandes (algunos sí son más pequeños). En Laboral, ahora mismo, somos 11, más dos becarios y dos Counsels. Hay mucho margen. Mucho recorrido. Además de que puedes ver todo tipo de asuntos.

En Laboral, veo 3 grandes “patas”: asesoramiento laboral recurrente, procesal‑laboral y negociación colectiva. Y otras dos también importantes: Compliance Laboral (cada vez más) y formación (a empresas, en escuelas de negocios, en universidades…).

En un despacho como Ontier, el abogado junior tiene la posibilidad de ver y estar en todas ellas (las 5), en toda clase de sectores y tamaño de empresas.

La conciliación suele ser un punto débil en muchos despachos. ¿Cuál es tu visión sobre este tema? 

Desde que empecé mi vida profesional tuve claro que, dentro de lo que te permite esta profesión, quería conciliar. Quizá porque ya tenía novia formal (mi mujer), y me casé muy joven y tuve hijos también muy joven.

Para mí es una cuestión nuclear. Siempre he huido de los despachos que, de forma habitual, salen a las 22 o 23 horas de la noche, y que trabajan los fines de semana… No me vale ni siquiera para los primeros años de vida profesional.

Hay vida —mucha— más allá del trabajo. Hay familia, hay amigos, hay deporte, hay cultura, hay fe, hay lectura… Es esencial poder compaginarlo. Si en su sitio, de forma estructural, no se puede conciliar, mi consejo es irte (sobre todo si ves imposible que eso se corrija).

Muchas veces más que el despacho, es el socio de turno.

¿Qué errores o expectativas poco realistas crees que suelen tener los recién colegiados cuando llegan al mundo laboralista?

En mi experiencia, diría que no vienen “nada maleados”. Al revés, muy abiertos a lo que se encuentren y con muchas ganas de aprender y mejorar.

Es importante ser dócil los primeros años y tener una actitud permanente de aprendizaje. Diría que los cinco primeros años son claves para estructurar tu cabeza como un buen laboralista.

Sobre todo, debes apuntarte a todo lo que puedas en clave formativa (cursos, charlas, mesas redondas, LinkedIn…).

Mi reflexión final

En un mundo que a veces confunde horas con compromiso y agotamiento con excelencia, José María nos recuerda algo fundamental: crecer como abogado no va de resistir acumulando horas, sino de aprender y acumular criterio, sobre todo los primeros años.

Su visión es un ejemplo más de que hay que desmontar la idea de que para crecer hay que dejarse la vida en el trabajo, y que la conciliación no es un privilegio ni una excepción, sino un elemento esencial para construir una carrera jurídica sana y sostenible. Como ya han adelantado varios estudios, los junior a día de hoy no están dispuestos a renunciar a su vida personal bajo ningún concepto, lo que ha obligado a muchos despachos (y socios) a tener que adaptarse.

En esta pequeña entrevista también nos deja claro qué es lo que realmente construye a un buen laboralista: actitud, curiosidad y formación constante.

No habla de heroicidades ni de noches interminables, sino de algo mucho más sencillo: tener ganas de aprender cada día, de conocer más, de preguntar, de empaparse de la sabiduría de los demás, y conviene que cualquier estudiante de máster o recién colegiado/a se grabe lo que bien nos indica José María: los cinco primeros años son claves para estructurar tu cabeza como un buen laboralista.

Esos primeros años no van de demostrar que puedes aguantar más que nadie, sino de absorber, preguntar sin miedo, equivocarte, formarte y construir criterio. Cuanto antes empieces a formarte —cursos, charlas, mesas redondas, LinkedIn— antes desarrollarás una visión propia del Derecho Laboral. Y esa visión, como bien se desprende de sus palabras, depende únicamente de ti: de tu actitud, de tu disciplina y de tu voluntad de crecer día a día.

Conocer la visión de la persona que dirige el departamento en el que vas a trabajar dice mucho de la forma en que se va a trabajar, por lo que espero que esta entrevista te haya ayudado a crearte un opinión más elaborada de cómo sería hacerlo en un despacho mediano-grande, en este caso, Ontier.

Muchas gracias José María por aportar tanto.

Os dejo su LinkedIn para que podáis disfrutar de todo su contenido: José María Fernández Mota

También podéis aprovechar a leeros la Guía que he creado para conocer a gente maravillosa e interesante a la vez que sigues formándote en Derecho Laboral: Guía Básica del Abogado Laboralista en LikedIn

Pedro Bosch.

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Pedro Bosch Asesoría Legal
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