No. Dedico a cada caso el tiempo y la atención que merece, ofreciendo un análisis riguroso y orientado a encontrar la mejor solución posible.
Mi trabajo —como el de cualquier profesional— requiere preparación, experiencia y dedicación, y por ello todas las consultas tienen un coste.
Aun así, puedes tener la tranquilidad de que estarás en buenas manos: recibirás una valoración clara, honesta y útil desde el primer momento, para que puedas tomar decisiones con seguridad y con el acompañamiento adecuado.